07/10/2010
Vinos australianos: novedad en Grand Cru
Sumamos a nuestra gama de vinos importados las bodegas Heartland Wines y Glaetzer.
Los vinos australianos se caracterizan por su gran intensidad aromática, mucha concentración y cuerpo lleno. Tienen como bandera la uva Syrah, que ellos llaman Shiraz, y cuentan en algunas regiones con viñas muy antiguas, incluso centenarias. South Australia es una de las regiones más importantes y de allí dos bodegas: Heartland y Glaetzer.
Bodega Heartland fue creada por un grupo de amigos que comparten la pasión de elaborar grandes vinos. Todos los vinos provienen de viñedos maduros de Limestone Coast y Langhorne Creek. Su enólogo, Ben Glaetzer, es miembro de la reconocida familia Glaetzer, uno de los grandes viticultores de Barossa.
Grand Cru incorporó dos líneas de Heattland Wines, Stickleback y Heartland. El Stickleback red 2008, es un blend de Cabernet, Shiraz, Dolcetto y Grenache, vino joven concentrado, jugoso y de cuerpo lleno. Se aprecia por su color purpura, nariz de chocolate y especias con un fondo de frutas negras como cerezas y ciruelas. En el paladar presenta un recorrido amplio y frutal y anticipa un largo final. Por su parte, el Sickleback white 2009 tiene un intenso color verde lima. Una nariz fragante, con aromas cítricos y frutas tropicales. En boca es fresco gracias a su chispeante acidez natural. Perfecto para beber en verano. Y, el emblemático Heartland Shiraz 2008, 100% varietal, tiene un vibrante color purpura, en nariz se sienten aromas a chocolate, pimienta y hojas de tabaco. El paladar nos deja un final de grosella negra, con matices especiados.
La otra bodega del lejano continente oceánico es Glaetzer, un emprendimiento en Barossa Valley, creado por el bodeguero Colin Glaetzer, que produce ediciones limitadas de vinos tintos de alta gama. Desde 1888 la familia Glaetzer es viticultora en esta región. Colin y su hijo Ben creen firmemente que los grandes vinos nacen en el viñedo. Y con este concepto elaboran el Wallace 2008, un tradicional blend de 80% Shiraz y 20% Grenache, de estilo moderno donde predominan las viejas parras de Shiraz, que le aportan al vino peso, textura y riqueza al paladar. La Grenache provee complejos taninos y una fresca acidez al corte. Es un vino amigable con la comida, que seduce por sus cerezas rojas y los dejos especiados.
Glaetzer también elabora el Anaperenna 2007, un assemblage con 75% Shiraz y 25 % Cabernet. En nariz presenta aromas a chocolate, hierbas, cedro, frambuesas y ahumados. Es un vino muy complejo y estructurado de parras muy antiguas con 15 meses de crianza en roble francés de primer uso.
Y para sorprender a los enófilos, el deslumbrante Amon Ra 2007, un 100 % Shiraz, que obtuvo 99 puntos del famoso crítico internacional Robert Parker. Es el vino top de la bodega, que proviene de viñedos de 120 años. Se destaca por su color purpura, una nariz ahumada, mineral, terrosa y especiada. En el paladar rico y deja un final de boca persistente.